La Cadena SER adelanta algunos de los detalles que esta tarde confirmará Salvador Illa sobre los paseos a partir del sábado. Para los adultos serán paseos de dos personas como máximo y con una distancia de 1 kilómetro. Para los deportistas, no hay límite de distancia ni tiempo siempre que sea dentro del municipio.
Como adelantó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el Ejecutivo permitiría la práctica de deporte individual y la realización de paseos a partir del sábado si los datos sobre la incidencia del coronavirus lo permiten.
Además, desde este domingo se permite la salida a la calle de los menores de 14 años para paseos de una hora, acompañados de un adultoencargado de su cuidado, en un radio de un kilómetro de distancia de su hogar de residencia.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha revelado este jueves en rueda de prensa los diferentes tramos horarios en los que los ciudadanos podrán salir a ejercitarse o pasear desde este sábado 2 de mayo, durante la fase cero de la desescalada programada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Las diferentes franjas horarias son las siguientes:
– De 06.00 a 10.00 horas y de 20.00 a 23.00 horas: Hacer deporte y paseos para mayores de 14 años.
– De 10.00 a 12.00 horas y de 19.00 a 20.00 horas: Paseos para mayores de 70 años y dependientes.
– De 12.00 a 19.00 horas: Paseos para menores de 14 años.
Ábalos apuntó no obstante que estas alternativas deberán estar «justificadas» y que, si bien el Ejecutivo «no dirá no» a estas opciones, exigirá que «se controlen las capacidades y los niveles sanitarios y la movilidad».
El titular de Transportes indicó que cada territorio «tiene una percepción distinta» y que unas comunidades están de acuerdo en considerar la provincia como referente en las fases de desescadala y otras no.
«Cada una lo ve de una forma, pero es preciso tener unos criterios y unos parámetros«, apuntó.
El ministro reconoce que una provincia no es un territorio homogéneo, que no es igual la capital y la zona metropolitana que otras comarcas, por ello acepta que las comunidades «señalen los territorios de referencia que quieran plantear».
«Se pueden plantear alternativas y se pueden aceptar si cumplen los parámetros establecidos en el plan de desescalada», aseguró.
Los días de confinamiento pueden resultar una oportunidad para que los estudiantes se reinventen y descubran nuevas formas de aprender y acceder al conocimiento.
Los niños y jóvenes han descubierto más que nunca los entresijos de teleestudiar debido a la cuarentena. Los profesores ya no están presentes para indicarles horarios y deberes a diario y de forma presencial. Ya no se estudia en el centro escolar, sino en casa. Pero, ¿cómo afecta esta imprevista y novedosa situación a niños y jóvenes. Quizás nos podamos sorprender de que este giro pueda motivar y afectar de forma positiva a los niños que no se caracterizan por ser buenos estudiantes. “El ser humano tiene un potencial de adaptación inagotable, y los niños, más concretamente, nos sorprenden con su capacidad de esfuerzo y superación cada día. La clave reside en saber ver las oportunidades de crecimiento y las herramientas de las que disponemos para ayudar a nuestros hijos a realizarse diariamente, aún en estas circunstancias, a priori, adversas”, comenta Zaida Moreno Ramos, neuropsicóloga clínica y psicóloga general sanitaria de Elea, Instituto psiocoeducativo.
La ansiedad y el estrés que se perciben en el ambiente con la situación del coronavirus juegan en contra de su motivación a la hora de estudiar desde casa porque “desemboca en un bloqueo emocional que paraliza y que retroalimenta la sensación de agobio e inquietud. Esto no afecta solo a la persona que lo sufre, también repercute en la dinámica familiar. Para evitarlo, es importante no culpabilizar a nadie y rebajar en la medida de lo posible las exigencias en épocas de crisis”, recomienda Zaida Moreno.
Lejos de caer en la tentación a la hora que los niños estudien en casa durante la cuarentena y dejarnos llevar por la preocupación y la responsabilidad de asumir el rol de los profesores ausentes, conviene centrarse en que “la motivación por aprender es posible. Esta situación de confinamiento casi absoluto en el que vivimos desde hace unas semanas, puede ser una gran oportunidad para reinventarse y redescubrir nuevas formas de acceder al conocimiento”, añade Moreno, que aporta varias recomendaciones para que niños y jóvenes estudien desde casa durante la cuarentena, como:
Seguir una rutina diaria, relativamente estructurada, pero también flexible. Se puede combinar tiempo de trabajo y descanso que incluya actividades lúdicas en familia.Descubrir que el aprendizaje no solo reside en los libros y en realizar tareas escolares de manera mecánica, sino que existen otras opciones, como talleres de lectura, pintar o actividades grupales físicas virtuales, como yoga o pilates.Rebajar la presión que imponemos a los niños a la hora de cumplir con todos los deberes que mandan los profesores, así como la necesidad de seguir el plan de trabajo diario por materias. Las circunstancias y el contexto en el que se lleva a cabo el aprendizaje en casa y en el colegio son diferentes. Los requisitos pueden ser distintos y las tareas más dinámicas.Crear un ambiente agradable para estudiar en casa; bien ventilado y sin ruido. Evitar el uso excesivo de aparatos como el móvil o la tablet. El mal uso de las nuevas tecnologías no favorece el aprendizaje y puede producir un estado interior de agitación y excitación que perjudica nuestra capacidad de atención y memoria a largo plazo.Tener unas rutinas adecuadas con respecto a los horarios de sueño. Para mantener el bienestar mental, conviene practicar con los niños un tiempo para hacer alguna meditación breve y sencilla o ejercicios de relajación.Establecer una comunicación positiva, de confianza y ayuda entre profesores, padres y alumnos para ofrecer recursos que creen una dinámica basada, no tanto en el resultado, como puede ocurrir en el colegio con las evaluaciones, si no en el proceso y el interés por aprender cosas nuevas. Es una buena oportunidad, para desarrollar capacidades y actitudes como la empatía, la autoestima, el diálogo y la superación de situaciones adversas.
Cómo actuar cuando tu hijo te dice que no quiere estudiar
Conviene evitar que el niño o joven se niegue a estudiar porque “tiene que asumir o no su responsabilidad como estudiante. Insistir machaconamente a los hijos suele ser contraproducente porque se acostumbran a oír, que no a escuchar, el soniquete paterno, lo cual acaba convirtiéndose en un juego para conseguir su atención. Suele resultar más productivo no entrar en ese juego; eso sí, avisándoles de que, si no cumplen con su responsabilidad, habrá un coste negativo que los progenitores deberán concretarles de entrada. Como la coherencia es fundamental en educación, estos deberán cumplir la advertencia en cualquier caso”, argumenta Carmen Cabestany, profesora de secundaria y presiden de la asociación no al acoso (NACE).
La falta de motivación es una de las principales causas por las que los jóvenes dejan sus estudios, concretamente, según los últimos datos del ministerio de educación, un 17,9% de la población estudiantil abandona el colegio o instituto. Los niños y jóvenes que quieren estudiar tienen en común sus ganas de aprender sobre el mundo en el que viven. Por ello “es imprescindible fomentar en los niños, desde muy pequeños, su curiosidad natural y compartir con ellos actividades con las que aprendan como contarles cuentos», explica Carla Valverde, psicóloga clínica infantojuvenil del centro de salud mental de Alcobendas. Cosas también como compartir con ellos nuestros intereses o aficiones sobre determinados temas, fomentar y aportarles información sobre lo que a ellos les gusta, ojear juntos un libro o buscar información interesante en Internet. «Es muy importante que el niño entienda que los estudios son su tarea y, no porque se lo digamos, sino porque nuestro comportamiento sea coherente con ellos y se muestre confianza en cómo trabajan y se organizan para estudiar”, afirma Valverde.
La cara pedagógica de la situación impuesta por el coronavirus
Una pandemia no es una situación habitual. Se trata de una excepción dramática, que bien enfocada, nos puede ofrecer un escenario real idóneo para que nuestros hijos aprendan de primera mano y a través de la experiencia ciertas cosas que de otra manera sería imposible.
Desde esa perspectiva, se puede guiar a los niños para que fijen su atención en que “si algo está resultando una novedad, producto del encierro, es el regalo del tiempo y la presencia. Si lo vemos por el lado positivo, la oportunidad es doble: podemos hacer cosas que siempre quisimos y nunca encontramos el momento para realizar. Por otro lado, también es tiempo para no hacer; aprender a estar sin actividad ni plan prefijado”. Suárez apunta varias oportunidades para ver la cara pedagógica de la situación impuesta por el coronavirus:
Explorar el lado creativo de los niños. Aprovechar para dibujar, hacer manualidades, cantar, bailar, jugar con la voz, inventar historias e ilustrarlas.
Compartir juegos de mesa en familia que sirven a los niños para aprender a divertirse con normas, a jugar, perder y colaborar en equipo.
Los niños pueden descubrir cómo funcionan las cosas en casa cuando ellos están en el cole y hacerles partícipes de las tareas habituales, como hacer las camas, regar las plantas o ayudar a cocinar. Es una buena oportunidad de que valoren el trabajo que se hace entre bastidores todos los días cuando ellos se ocupan de sus actividades escolares.
Aprender cómo se teletrabaja. Los niños pueden aprender de los padres que trabajan desde casa la autodisciplina, cómo organizar los horarios o comunicarse de forma virtual con los compañeros para sacar las tareas adelante. De hecho, se trata de un modelo que ellos también han descubierto con la cuarentena a la hora de realizar sus trabajos escolares.
Organizar el espacio y el tiempo de convivencia en casa. Las circunstancias obligan a los niños a convivir con la familia en casa todo el día. Es un buen momento para aprender sobre el terreno a planificar y separar el tiempo de ocio y de trabajo, así como para delimitar espacios y respetar las zonas de intimidad en casa. De esta forma, se evita la saturación y los conflictos en la convivencia. Es la oportunidad para que niños y jóvenes aprendan a estar consigo mismos, a disfrutar de sus aficiones o tareas y a descubrir la propia soledad como un espacio que también puede ser agradable y nutritivo.
Enseñar a parar y estar. Dejar de hacer, que es nuestra dinámica habitual para dar espacio a una charla banal o trascendental; al silencio o al aburrimiento. Dejar pasar las horas, desde la presencia y disponibilidad con nuestros hijos, al tiempo que estamos inactivos; sin tener que liderar o dirigir nada.
La contaminación baja un 75% en Barcelona y un 57% en Madrid, mientras se prevé un bajón en todo el mundo de las emisiones de gases invernadero vinculadas al uso de la energía.
La atmósfera de nuestras ciudades es diáfana, limpia. Lástima que no la podamos disfrutar al estar confinados.
La contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2), el principal contaminante relacionado con el tráfico urbano, ha bajado entre un 70% y un 80% en Barcelona desde el 21 de marzo, según datos de la Generalitat, mientras que en Madrid ha descendido de media un 57% desde que se inició el encierro domiciliario. La media en toda España sería del 64%, según un estudio de la Universitat Politècnica de València (UPV).
El centro de Barcelona vivió una situación insólita el lunes. La concentración de NO2 bajó un 75% respecto a su nivel habitual, tras una fuerte bajada la semana anterior.
“Estamos observando una drástica reducción asociada a la movilidad”, confirma Mercè Rius, directora general de Qualitat Ambiental. No se han apreciado cambios en las emisiones industriales en Catalunya.
En los días laborales de la semana, la polución en las estaciones barcelonesas del Eixample y Gràcia-Sant Gervasi registró una caída del 53%, mientras que el fin de semana ese recorte llegó hasta el 74% en el Eixample, según Marc Guevara, experto del Barcelona Supercomputing Center (BSC).
“Estamos viendo, de golpe, una reducción de la contaminación; pero lo más relevante es que esta tendencia va a más”, añade Guevara, que trabaja en los pronósticos de la calidad del aire del programa Caliope del (BSC).
La misma tendencia en Madrid
Madrid sigue una tendencia parecida.
Los niveles medios de NO2 registrados en su red de estaciones de control atmosférico entre los días 14 y 23 de marzo alcanzaron unas concentraciones de 17 micr/m3; es decir, un 57% menos que la media para estas mismas fechas (39 micr/m3, entre el 2010 y el 2019), según un informe de Juan Bárcena, de Ecologistas en Acción.
(El límite legal europeo de este contaminante para todo el año es 40 micr/m3).
A medida que el coronavirus avanza y se reducen las actividades (industrias, transporte…), la reducción de la polución es una de las huellas de la pandemia.
Tener un espacio y un tiempo para el trabajo en casa separado del personal ayuda a mantener la eficiencia
Las listas de tareas y la música también ayudan a cuidar el ánimo y asegurar la productividad.
Trabajo y descanso, mundos separados
Trabajar desde casa con éxito, requiere separar el mundo laboral del personal. Y ahora que por cuestiones fuera de nuestro control se han combinado en un solo espacio, es vital marcar la diferencia entre ambos.
La aparición del nuevo coronavirus está cambiando la vida de muchas personas en todo el mundo.
El brote de la enfermedad que ya causó la muerte de más de 7.000 personas en el planeta e infectó a cientos de miles hizo que varios gobiernos tomaran medidas drásticas para evitar su propagación.
Entre ellas se encuentran las restricciones a la circulación de personas y el pedido de que se queden en sus casas.
Por ello, es probable que miles de personas trabajen por primera vez desde sus hogares haciendo lo que se llama trabajo remoto.
¿Cuál es la mejor manera de ser eficiente y mantener el ánimo?
Aquí te dejamos cinco consejos para trabajar desde casa durante la cuarentena por el coronavirus y no fracasar en el intento.
1. ¡Vístete!
Para algunas personas, la posibilidad de quedarse en pijama todo el día es el aspecto más tentador de trabajar desde casa.
Pero bañarse y vestirse no solo mejorará tu estado mental, sino que te preparará psicológicamente para comenzar a trabajar, dice un artículo de las periodistas de negocios de la BBC Eleanor Lawrie y Sara Parry.
El estilo de ropa que uses para trabajar depende del tipo de persona que seas y la naturaleza del trabajo que tengas. Algunas personas encuentran que vestirse de manera formal les es útil y apropiado si necesitan realizar videollamadas.
2. Establece límites
Si trabajas para una empresa, probablemente tengas horas de labor establecidas, y es importante cumplirlas cuando estés trabajando desde tu casa.
Comienza tu día a la misma hora que normalmente llegarías a la oficina o lugar de trabajo, y terminar tu día a la misma hora.
Em Sheldon, una bloguera y escritora independiente que vive en Londres, dice que sigue una rutina mientras trabaja desde casa.
Ella aconseja «acostarse a una hora razonable para dormir lo suficiente y luego despertar a la hora habitual».
También dejo preparado mi equipo de gimnasia, lo que significa que tengo que levantarme e irme» o en el caso de la cuarentena por el coronavirus, hacer la rutina de ejercicios desde casa.
«Una vez que haces algo una y otra vez, se convierte en un hábito. La primera semana puede ser un desafío, pero luego es parte de tu rutina», cuenta.
Al final de un día de trabajo, es mejor apagar la computadora, ordenar los papeles y otros artículos.
4. Habla por teléfono
Cuando estás en el trabajo, es más probable que interactúes con colegas, pero cuando trabajas desde casa, puedes pasar todo el día sin hablar con alguien.
Tómate un tiempo para levantar el teléfono y tener una conversación real, en lugar hacer todo con el correo electrónico y la mensajería instantánea.
5. Toma descansos regulares
Es bueno tener una rutina cuando trabajas desde casa, pero el trabajo no debería volverse monótono. No debes permanecer pegado a la pantalla de la computadora todo el día.
Es importante tomar descansos regulares, levantarse de su escritorio y moverse como lo harías en una oficina.
El teletrabajo o trabajo a distancia se ha convertido en una de las preferencias más importantes de los trabajadores a la hora de decantarse por una oferta laboral, en una empresa u otra. Y es que, el hecho de que se conceda la posibilidad de teletrabajo es un recurso bien valorado tanto en comodidad como en ahorro económico, al evitarse el desplazamiento diario. ¿Pero a qué llamamos trabajo a distancia? ¿Qué es el teletrabajo y cómo funciona exactamente? Presta especial atención.
Definición de teletrabajo
El teletrabajo o trabajo a distancia es una modalidad de empleo en la que el individuo desempeña su labor económica en el lugar que él escoja, pero no en un puesto físico en su oficina. Es decir, que este tipo de empleado no está obligado a realizar su trabajo presencialmente en la empresa, sino que puede trabajar desde casa sin ningún problema.
Aunque originariamente las empresas que apostaron por esta modalidad se debían al área de las telecomunicaciones y la informática, hoy en día hay muchos trabajos que se pueden hacer desde tan solo es necesaria una conexión a Internet, un ordenador y un teléfono.
¿Cómo funciona el teletrabajo?
Para que un profesional realice su actividad en modo teletrabajo, tan solo es necesario que la empresa incorpore a su método interno facilidades para desarrollar el empleo remoto como una intranet bien definida, herramientas para trabajar desde casa canales de comunicación vía email o videollamada, y facilidad para realizar reuniones a distancia.
El trabajo se efectuará con total normalidad, pero sin necesidad de que el profesional tenga que desplazarse todos los días a su puesto de trabajo, manteniendo la comunicación entre empresa y empleado.
Los coronavirus son una familia de virus que se descubrió en la década de los 60 pero cuyo origen es todavía desconocido. Sus diferentes tipos provocan distintas enfermedades, desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio grave (una forma grave de neumonia).
Gran parte de los coronavirus no son peligrosos y se pueden tratar de forma eficaz. De hecho, la mayoría de las personas contraen en algún momento de su vida un coronavirus, generalmente durante su infancia. Aunque son más frecuentes en otoño o invierno, se pueden adquirir en cualquier época del año.
El coronavirus debe su nombre al aspecto que presenta, ya que es muy parecido a una corona o un halo. Se trata de un tipo de virus presente tanto en humanos como en animales.
En los últimos años se han descrito tres brotes epidémicos importantes causados por coronavirus:
SRAS-CoV: El síndrome respiratorio agudo y grave (SRAS, también conocido como SARS y SRAG) se inició en noviembre de 2002 en China, afectó a más de 8.000 personas en 37 países y provocó más de 700 muertes. La mortalidad del SRAS-Cov se ha cifrado en el 10% aproximadamente.
MERS-CoV: El coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita. Se han notificado hasta octubre de 2019 más de 2.400 casos de infección en distintos países, con más de 800 muertes. La letalidad es, por tanto, del 35%.
COVID-19: A finales de diciembre de 2019 se notificaron los primeros casos de un nuevo coronavirus en la ciudad de Wuhan (China). Desde entonces el goteo de nuevos infectados por el virus SARS-CoV-2 (inicialmente llamado 2019nCoV), que provoca el COVID-19, ha sido continuo y su transmisión de persona a persona se ha acelerado. Los casos declarados de nemonía de Wuhan ya superan con creces a los de la epidemia de SRAS, pero la tasa de letalidad es más baja.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la situación de pandemia. Hay personas infectadas en la mayoría de los países y los profesionales sanitarios insisten en la necesidad de seguir las medidas preventivas y evitar la alarma social. De momento, el país más afectado en Europa es Italia. En España, las autoridades sanitarias y las sociedades científicas consideran que nuestro país está preparado para contener la transmisión.
Causas
Los coronavirus se transmiten de forma limitada entre humanos, pero hasta la fecha se desconoce el origen de estos virus. En todo caso, se sabe que ciertos animales, como los murciélagos, actúan como reservorios.
Como en otros virus que causan neumonía, cuando se transmiten en humanos, el contagio se produce generalmente por vía respiratoria, a través de las gotitas respiratorias que las personas producen cuando tosen, estornudan o al hablar.
Todo parece indicar que nuevo coronavirus, COVID-19, también conocido como coronavirus de Wuhan, tiene una procedencia animal. De hecho, los primeros casos se han relacionado con un mercado de animales vivos de la ciudad de Wuhan, en China.
En cuanto al MERS, es probable que los camellos sean un importante reservorio para este tipo de coronavirus y una fuente animal de infección en los seres humanos, como especificaba la Organización Mundial de la Salud en su nota descriptiva sobre la enfermedad. Sin embargo, se desconoce la función específica de los camellos en la transmisión del virus y también la ruta o rutas exactas de transmisión.
En origen, el coronavirus MERS-CoV es un virus zoonótico que se transmite de animales a personas. Según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus se originó en murciélagos y se transmitió a los camellos en algún momento de un pasado lejano.
Se cree que el coronavirus del SRAS tuvo su origen en los murciélagos, saltando posteriormente a alguna otra especie de pequeño mamífero, como la civeta, y por último a los humanos.
Síntomas
En general, los síntomas principales de las infecciones por coronavirus pueden ser los siguientes. Dependerá del tipo de coronavirus y de la gravedad de la infección:
Tos.
Dolor de garganta.
Fiebre.
Dificultad para respirar (disnea).
Dolor de cabeza.
Escalofríos y malestar general.
Secreción y goteo nasal.
En espectro clínico de este tipo de infecciones varía desde la ausencia de síntomas hasta síntomas respiratorios leves o agudos. Esta tipología suele cursar con tos, fiebre y dificultades respiratorias. Es frecuente que haya neumonía y, en el caso del MERS, también se pueden registrar síntomas gastrointestinales.
Tal y como ocurre con el virus de la gripe, los síntomas más graves (y la mayor mortalidad) se registra tanto en personas mayores como en aquellos individuos con inmunodepresión o con enfermedades crónicas como diabetes, algunos tipos de cancer o enfermedad pulmonar crónica. En los casos más graves pueden ocasionar insuficiencia respiratoria.
En la pandemia de COVID-19 se ha constatado que en torno al 80% de las personas infectadas presentan síntomas leves.
Prevención
Hasta la fecha no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico para combatir la infección por coronavirus.
Mantener una higiene básica es la forma más eficaz de evitar contraer este virus en los lugares en los que existe un mayor riesgo de transmisión, fundamentalmente las zonas en las que se han registrado casos. Es conveniente lavarse las manos con frecuencia y evitar elcontacto con personas ya infectadas, protegiendo especialmente ojos, nariz y boca. A las personas infectadas (o que crean que pueden estarlo) se les aconseja el uso de mascarillas y usar pañuelos para cubrirse la nariz y la boca cuando se tose o se estornuda
La población general sana no necesita utilizar mascarillas, ya que ayudan a prevenir la transmisión del virus si las llevan las personas que están enfermas. El Ministerio de Sanidad advierte de que un uso inadecuado de mascarillas puede contribuir al desabastecimiento en aquellas situaciones para las que están indicadas
Las medidas preventivas deben seguirlas especialmente aquellas personas que padezcan diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión, ya que tienen más riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por coronavirus.
Tipos
En los coronavirus humanos, la gravedad puede variar sustancialmente entre un tipo y otro:
Coronavirus del resfriado
Esta variante de coronavirus corresponde a los tipos 229E y OC43, que provocan los síntomas comunes de un resfriado, aunque en los casos más graves también pueden ocasionar una neumonía en personas de edad avanzada o en neonatos.
Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS)
Es una forma grave de neumonía. Provoca dificultad respiratoria y fiebre superior a los 38 grados. El brote de 2002 se extendió por todo el mundo, aunque su frecuencia siempre ha sido mayor en el este asiático.
Síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)
Causa graves problemas respiratorios, además de fiebre, tos y dificultad para respirar, aunque en un primer momento puede ser asintomático. En los casos más graves también se produce expectoración de sangre, diarrea y vómitos. Tuvo su primer brote en el año 2012 y desde entonces se han reportado muchos casos en Oriente Medio, aunque también ha llegado a Europa y Estados Unidos.
Coronavirus COVID-19
El nuevo coronavirus detectado a finales de 2019, causante del COVID-19, en China muestra una secuencia genética que coincide con la del SRAS en un 80%. No obstante, en un principio parece menos virulento y con una tasa de letalidad inferior. En cambio, su transmisión ha sido muy superior, ya ha causado varios miles de casos más que el SRAS y, como consecuencia, el número de fallecimientos también es mucho más elevado.
Diagnóstico
Para determinar si el malestar que sufre un paciente proviene de un simple resfriado o de un coronavirus los médicos puede realizar un cultivo de nariz y garganta, o incluso un análisis de sangre.
En casos de sospecha de coronavirus se suele realizar una tomografía de tórax para determinar los síntomas de neumonía, así como otros análisis de coagulación de sangre, un análisis bioquímico y un conteo sanguíneo. También se realizan pruebas de anticuerpos y aislamiento del virus del SARS.
Asimismo, con el fin de contener la transmisión, se efectúa una evaluación a aquellas personas que presentan los síntomas y que puedan ser proclives a contraer el virus.
El control de la temperatura (con cámaras térmicas y termómetros digitales) de las personas que llegan a un aeropuerto procedentes de zonas afectadas ha sido una de las medidas que se han puesto en marcha para detectar posibles casos del COVID-19, tal y como se hizo con los brotes anteriores. También se realizan cuestionarios a los viajeros; en caso de sospecha, se les somete a evaluación y, en su caso, se les traslada a centros sanitarios.
Tratamientos
No existe una vacuna contra el coronavirus humano que causa resfriado, pero los casos más leves pueden superarse siguiendo los mismos pasos que un catarro común. Esto no requiere intervención médica y simplemente con lavarse las manos de forma frecuente, guardar reposo y beber líquidos de forma abundante los síntomas desaparecerán a los pocos días. También se pueden tomar analgésicos como ibuprofeno o paracetamol para aliviar dolores de garganta o fiebre.
En casos de coronavirus SRAS, MERS CoV y COVID-19, suele ser conveniente el ingreso hospitalario en los casos graves. En los casos que los médicos lo consideran necesario, se administran antivirales, dosis altas de esteroides para reducir la inflamación pulmonar y un soporte respiratorio con oxígeno; en ocasiones puede precisar antibióticos, pero solo en caso de que existan infecciones bacterianas sobrevenidas, es decir, sobreinfección.
En resumen, este tipo de infecciones respiratorias se tratan con antivirales (según el criterio del profesional sanitario) y medidas de soporte. El tratamiento se suele adaptar en función de la gravedad del paciente, ya que hay casos en los que se producen neumonías graves, pero en otros las manifestaciones son leves.
Otros datos
Pronóstico
La supervivencia del paciente dependerá del tipo de coronavirus contraído:
Los coronavirus de resfriado tienen tasas muy altas de recuperación y prácticamente todos los afectados consiguen vencer al virus a los pocos días.
Los coronavirus de SRAS también se superan en la mayoría de los casos, aunque entre el nueve y el 12 por ciento de los casos ocasionan la muerte del paciente. Tienen más expectativa de vida los pacientes jóvenes, pues suelen presentar unos síntomas más leves.
La tasa de supervivencia del MERS es menos elevada, alcanzando alrededor de un 36 por ciento en mortalidad, según especifica la Organización Mundial de la Salud.
Aún es pronto para determinar la tasa de letalidad del virus COVID-19, pero parece inferior a la de los anteriores. No obstante, dado que transmisión del virus está siendo muy superior a la de las anteriores epidemias, el número de fallecimientos también es mucho más elevado. La edad avanzada y las patologías crónicas (hipertensión, enfermedad coronaria, enfermedades respiratorias, cáncer, diabetes) son los principales factores de riesgo asociados a una mayor gravedad y letalidad de la infección por el SAR-CoV-2.
El incendio de una fábrica de camisas de Nueva York en el que murieron 146 personas marcó la lucha por los derechos de la mujer.
El Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo fue declarado por las Naciones Unidas en 1975. Dos años más tarde se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente tan solo desde 1994, a pesar de que es en aquel país donde se encuentran los orígenes de la conmemoración. ¿Por qué se eligió ese día?
Fue una de las primeras manifestaciones para luchar por sus derechos, y distintos movimientos, sucesos y movilizaciones (como la huelga de las camiseras de 1909) se sucedieron a partir de entonces. El episodio también sirvió de referencia para fijar la fecha del Día Internacional de la mujer.
El capítulo más cruento de la lucha por los derechos de la mujer se produjo, sin embargo, el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre 14 y 23 años.
Según el informe de los bomberos, una colilla mal apagada tirada en un cubo de restos de tela que no se había vaciado en dos meses fue el origen del incendio. Las trabajadoras y sus compañeros no pudieron escapar porque los responsables de la fábrica habían cerrado todas las puertas de escaleras y de las salidas, una práctica habitual entonces para evitar robos.
Al no poder huir, muchas de las trabajadores saltaron a la calle desde los pisos octavo, noveno y décimo del edificio. La mayoría de las víctimas murieron por quemaduras, asfixia, lesiones por impacto contundente o una combinación de estas causas.
El desastre industrial, el más mortífero de la historia de la ciudad, supuso la introducción de nuevas normas de seguridad y salud laboral en el país.
Historia del Día Internacional de la Mujer
Antes de esta fecha, en EEUU, Nueva York y Chicago ya habían acogido el 28 de febrero de 1909 un acto que bautizaron con el nombre de ‘Día de la Mujer’, organizado por destacadas mujeres socialistas como Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt.
En Europa, fue en 1910 cuando durante la 2ª Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague (Dinamarca) con la asistencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Detrás de esta iniciativa estaban defensoras de los derechos de las mujeres como Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo. No fijaron una fecha concreta, pero sí el mes: marzo.
Derecho a votar
Como consecuencia de esa cumbre de Copenhague, el mes de marzo de 1911 se celebró por primera vez el Día de la Mujer en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Se organizaron mítines en los que las mujeres reclamaron el derecho a votar, a ocupar cargos públicos, a trabajar, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
Coincidiendo con la primera guerra mundial, la fecha se aprovechó en toda Europa para protestar por las consecuencias de la guerra.
El color morado
La celebración se fue ampliando progresivamente a más países. Rusia adoptó el Día de la Mujer tras la Revolución comunista de 1917. Le siguieron muchos países. En China se conmemora desde 1922, mientras que en España se celebró por primera vez en 1936.
El color morado es el color representativo del Día de la Mujer, y el que adoptan las mujeres o los edificios como signo de la reivindicación. Fue el color que en 1908 utilizaban las sufragistas Inglesas. En los 60 y los 70 las mujeres socialistas escogieron este color como símbolo de la lucha feminista y posteriormente se le asoció a la jornada que se celebra cada 8 de marzo.
Las fallas de Valencia son una de las fiestas más importantes de la Comunidad Valenciana y en 2016 entraron a formar parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad creada por la UNESCO. Esta celebración se remonta al siglo XVIII y, si quieres conocer su historia, canciones o acontecimientos más importantes, has llegado al lugar adecuado porque en Tripkay te vamos a explicar en qué consisten las Fallas de Valencia para que sepas todo lo necesario sobre estas fiestas.
Canciones de Fallas de Valencia
El himno fallero por excelencia es l’Estoreta Velleta que cuenta el origen de esta festividad tan especial. Durante estos días, esta y otras canciones igual de típicas pueden ser escuchadas en cada rincón gracias a las bandas de música de la ciudad que se encargan de mantener siempre vivo el ambiente.
Algunas de las canciones de Fallas de Valencia más populares son Amparito Roca, El fallero, Paquito el chocolatero, Xabia, Lo cant del Valencià, La flor del targoner, La manta al coll o L’entrà de la murta. La mayoría de ellas son pasodobles que incluso han trascendido su origen y se han convertido en una especie de himno no oficial. Amparito Roca, por ejemplo, fue el tema elegido por la delegación española en la clausura de los juegos olímpicos Sidney 2000. Se trata de temas esenciales no solo para los valencianos, sino para los españoles en general, por lo que no pueden faltar en estas celebraciones. Como dice la canción Valencia en Fallas, “cuando te vayas no olvidarás jamás, ¡València en Fallas!”.
En el infinito espectro de fiestas que celebramos en el planeta, los carnavales ocupan un lugar muy especial por esa extraordinaria capacidad de disponernos hacia el contacto lúdico con otras gentes y culturas que nos invitan a interpretar personajes históricos, roles predeterminados o incluso, facetas desconocidas de nosotros mismos.
Es quizá por su condición alegre, festiva y mutante por la que esta celebración transforma su nombre, formato, estética y ubicación en el calendario dependiendo del lugar del globo terráqueo en el que se celebre. Queremos que convivan el maravilloso costumbrismo de nuestra ciudad con el folklore y tradiciones de algunos de los países de Iberoamérica que más presencia tienen como son Ecuador, Colombia, República Dominicana, Argentina, Perú y Brasil.
Lo que permanece absolutamente intacto son tres ingredientes concretos: la fiesta en la calle, el atuendo sin complejos y la banda sonora que acompaña a la celebración. El carnaval, en algunas ocasiones fue cosa de bailes, de máscaras y de palacios. Pero también, la oportunidad para festejar popularmente, sin prejuicios, la vida. Si a esta manera tan espontánea de festejar le añadimos una alteración de nuestra apariencia ordinaria, es probable que nuestro yo más auténtico salga a relucir.
Cómo no hacer mención a la música y a los bailes: elementos inseparables de cualquier festejo carnavalesco. Los coros de unas chirigotas, las trompetas de una charanga, las percusiones de una batucada o el ritmo de bombo de alguna canción de electrónica realizan una gran función: despertar nuestra faceta más alegre, comunicativa, empática y sensorial.
Poniendo en valor estos tres ingredientes, hemos querido proponer un pasacalles que refleje la alegría de la celebración entre las culturas madrileña y latinoamericana. Además de hacer convivir a los chulapos y las chulapas de la vieja escuela con el público millenial. Y todo esto como preámbulo del entierro de la sardina: ese momento icónico en el que el compromiso, la ironía y la elocuencia se dan la mano. Y es que, como decía Pio Baroja (autor, entre otros muchos, de Locuras de carnaval): “Una costumbre indica mucho más el carácter de un pueblo que una idea”.
Claro que hay que celebrar el amor todos los días del año pero, ¿por qué no aprovechar el 14 de febrero para demostrar de manera especial el amor que sentimos hacia nuestra pareja? Si estás pensando en un plan especial, vamos a ayudarte con algunas ideas para celebrar San Valentín en casa.
Cena romántica
Una de las opciones más recurrentes para celebrar el día de San Valentín en casa es preparar una cena romántica. Te proponemos crear un ambiente romántico: adorna la habitación con unas velas, un mantel bonito, unas copas, el vino… También puedes imprimir fotos de vuestros momentos más especiales y colgarlas en la pared para crear vuestro rinconcito de amor. Toda una habitación especialmente preparada para vosotros. La música también es importante: busca canciones que os transporten a lugares que queráis recordar, o canciones que, en algún momento, hayáis hecho vuestras.
Lo siguiente, claro está, es la cena. Piensa en vuestros platos favoritos, o en algún plato que hayáis probado y pueda hacerle ilusión de nuevo. No olvides prestar especial atención al postre, una de las partes más importantes de la cena. Puedes ir dejando mensajes ocultos en los platos para que tu pareja vaya descubriéndolos a lo largo de la cena y así llegar con un toque de misterio al postre. Por ejemplo, frases de una canción que suene cuando presentes el postre, frases de un poema. Con todo esto conseguirás que esta cena se convierta en uno de los momentos más especiales del día.
Montaje de vídeo con fotos para San Valentín
Otra cosa que nunca falla es una recopilación de vuestras mejores fotos. Busca fotos desde que empezasteis la relación y crea un vídeo de lo más romántico añadiéndole alguna canción que os guste a ambos. Así podrás sorprender a tu pareja y los dos seréis conscientes de la evolución en vuestra relación y de todo lo que habéis creado juntos.
Planes alternativos
Si os gusta viajar y explorar sitios escondidos ¡ha llegado el momento! Una escapada para celebrar San Valentín en casa (pero en otro lugar) siempre viene bien para renovar energías y conocer lugares de lo más alucinantes. No es necesario gastar mucho dinero: un fin de semana en una casa rural o una ruta en coche os pueden dar momentos que recordareis toda la vida.
Sesión de cine en casa
Otra buena idea para celebrar San Valentín en es crear vuestra propia sala de cine. No necesitáis nada más que una buena pantalla y una película que os haga disfrutar. Además, este momento lo podéis acompañar con palomitas o dulces para tener al estómago contento.
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