1. Limpieza general
Es la ocasión perfecta para hacer una buena limpieza general para organizar a fondo cada estancia, habitación y rincón de la casa.
2. Cambio de armario
El cambio de armario es una oportunidad para hacer inventario de tus cosas, reunir las que ya no usas, ya no quieres o ya no necesitas, y deshacerte de ella consiguiendo un dinero extra (vendiéndolas por Internet o a tiendas de segunda mano) o donándolas para aquellos que más las necesitan.
3. Protege los exteriores
Tanto si tienes terraza o balcón como si disfrutas de un jardín en casa, prevén los cambios del clima y sus efectos en tu mobiliario y plantas de exterior.
Va a llover. Así que recoge tu toldo cuando haya un viento superior a 35 Km/h o lluvia con un caudal mayor de 50 l/m², y sobre todo ante el granizo.
Compra (o créate tú mismo, si tu nivel de manitas alcanza para esta labor) fundas impermeables para proteger tus muebles de exterior. Puedes encontrar lonas específicas a este efecto en tu tienda de bricolaje habitual.
4. Pon a punto tu caldera
Septiembre avisa. Octubre aprieta. Noviembre no perdona. El frío devolverá tu calefacción a la primera línea de batalla y necesitarás tenerla en perfecto estado de revista para encenderla cuando lo necesites.


