1. ¡Por fin tiempo libre!
Son las vacaciones más largas del año, y al ser más largos los días, tendrás un montón de tiempo para invertirlo en lo que quieras. Dormir hasta las tantas, darte largos baños en la piscina, hacer maratones de series o, simplemente, no hacer nada.
2. ¡Los días son más largos!
Amanece antes y anochece después, así que tienes muchas más horas de luz, y esto, se convierte en tiempo. Conclusión: ¡El sol nos da más vida y felicidad!
3. ¡La ropa sobra!
Es tiempo de sacar todos los shorts del altillo, tops cortos, vestidos ligeros… e incluso, darte el capricho de ir en bañador tooooodo el verano.
4. ¡Bendita comida de verano!
Desde la fruta fresquita como la sandía, melón, melocotones…. pasando por ensaladas frescas y gazpachos, hasta ¡los helados! Además tenemos mucho más tiempo para cocinar.
5. ¡Disfrutar del mar y el sol!
¿Existe un plan mejor, con esta temperatura, que ir a la playa, tenderte en la arena, broncearte…? El agua en verano es vida, sea donde sea, en la playa, en la piscina, en una charca o en la ducha.


